Bradicardia sintomática: manejo en urgencias (AHA 2025)

Primero se decide si la frecuencia baja compromete la perfusión. Después vienen la atropina y, si no basta, un puente con marcapasos o una catecolamina. Este es el camino, con sus excepciones.

En este artículo
  1. Paso 1: ¿la bradicardia es sintomática o inestable?
  2. Paso 2: soporte inicial
  3. Paso 3: atropina, la primera línea
  4. Paso 4: si la atropina no basta, un puente
  5. Paciente estable: ¿qué muestra el ECG?
  6. Causas que se buscan siempre
  7. Errores frecuentes en el manejo de la bradicardia sintomática
  8. Cómo lo resuelve MediGuide
  9. Referencias

El manejo de la bradicardia sintomática sigue cuatro pasos. Primero se confirma si hay inestabilidad. Luego se asegura el soporte básico: vía aérea, monitor, acceso venoso y ECG de 12 derivaciones. Después se da atropina: 1 mg IV en bolo, repetible cada 3–5 min, hasta 3 mg en total. Si no responde, se pasa a un puente: marcapasos transcutáneo o una catecolamina en infusión, ya sea dopamina (5–20 mcg/kg/min) o epinefrina (2–10 mcg/min), según AHA 2025. En paralelo se buscan las causas corregibles.

Las trampas están en dos lugares: los bloqueos avanzados, donde la atropina sirve poco, y los pacientes en quienes no se debe usar.

Paso 1: ¿la bradicardia es sintomática o inestable?

Una frecuencia baja no es por sí sola una urgencia. La bradicardia sinusal se define por una frecuencia menor de 60 lpm, y en un deportista puede ser fisiológica. Lo que cambia la conducta es la repercusión.

Se trata como bradicardia sintomática o inestable cuando se acompaña de alguno de estos signos:

  • hipotensión con mala perfusión, o shock;
  • síncope o presíncope, o alteración de conciencia;
  • dolor torácico de tipo isquémico;
  • edema pulmonar o insuficiencia cardíaca aguda.

Si el paciente está asintomático y estable, la tarea es buscar la causa y monitorizar. Si tiene síntomas o hipoperfusión, se trata como bradicardia sintomática, aunque el patrón del ECG todavía no esté claro.

Paso 2: soporte inicial

Antes de cualquier fármaco van la vía aérea, la ventilación y la circulación:

  • oxígeno si lo necesita;
  • monitor cardíaco;
  • acceso venoso;
  • ECG de 12 derivaciones si es posible.

El trazado importa porque define si hay un bloqueo AV avanzado, y eso cambia el plan. Desde el comienzo, el marcapasos transcutáneo debe quedar disponible junto al paciente.

Paso 3: atropina, la primera línea

La atropina es el fármaco de primera línea en la bradicardia sintomática. La dosis de referencia de AHA 2025 es:

  • 1 mg IV en bolo;
  • repetir cada 3–5 min si persiste la bradicardia sintomática;
  • dosis máxima total de 3 mg.

Durante su uso se mantienen el ECG y la frecuencia cardíaca en monitor continuo, y se vigilan la presión arterial, la perfusión y la respuesta clínica. Si el paciente está inestable, la atropina no debe retrasar el marcapasos transcutáneo, las catecolaminas ni el soporte avanzado.

Hay tres advertencias:

  • Sirve poco en el bloqueo AV de alto grado o infranodal, como el Mobitz II o el BAV completo con QRS ancho. En esos casos no hay que confiar en ella como único recurso ni demorar el marcapasos.
  • No se administra en trasplante cardíaco ni en BAV de alto grado con QRS ancho (RCUK 2025).
  • Puede causar taquicardia y precipitar isquemia en pacientes coronarios. También pide precaución en el glaucoma de ángulo estrecho.

Paso 4: si la atropina no basta, un puente

Si la bradicardia sintomática persiste pese a la atropina, o si el trazado muestra un bloqueo avanzado, el paso siguiente es un puente hacia el tratamiento definitivo. Hay dos herramientas, según los recursos disponibles.

Marcapasos transcutáneo

Se inicia con una corriente suficiente para lograr captura, con analgesia o sedación si procede. En el Mobitz II y en el BAV de alto grado conviene usarlo temprano, sin esperar a agotar la atropina.

Catecolaminas en infusión

Si están disponibles, se considera dopamina o epinefrina según el objetivo hemodinámico y el protocolo local. Las dosis de referencia de AHA 2025 son estas:

Fármaco Dosis de referencia Cuidado principal
Dopamina 5–20 mcg/kg/min IV en infusión; titular según respuesta y retirar lentamente Puede producir taquiarritmias
Epinefrina (adrenalina) 2–10 mcg/min IV en infusión, dosis fija y no por kilo; titular según respuesta Puede producir taquiarritmias e isquemia miocárdica; precaución en la cardiopatía isquémica

Las dos se diluyen y se administran con bomba de infusión según el protocolo local. Se usa una vía segura, idealmente central, porque la extravasación puede causar necrosis tisular, y se monitorizan de forma continua la presión arterial, la frecuencia y el ritmo. Antes de iniciarlas hay que corregir la hipovolemia. La dopamina se programa en mcg/kg/min, como explicamos con la noradrenalina en bomba de infusión. La epinefrina, en cambio, va en mcg/min y su dosis no se multiplica por el peso.

Después del puente

El marcapasos transcutáneo y las catecolaminas ganan tiempo, pero no resuelven el problema. Según los recursos, se considera un marcapasos transvenoso. Se coordina con cardiología, que define si hace falta un marcapasos definitivo, y con la UCI según el contexto.

Paciente estable: ¿qué muestra el ECG?

Si no hay inestabilidad, hay tiempo para leer el trazado con calma, y el patrón orienta el riesgo:

Patrón Cómo se reconoce Qué hacer
Bradicardia sinusal P antes de cada QRS, PR constante, frecuencia menor de 60 Si es asintomática, observar y corregir la causa. Si persiste, da síntomas y no tiene causa reversible: estudio y evaluación de marcapasos por cardiología
BAV de primer grado PR mayor de 200 ms y constante Suele ser benigno si es asintomático; revisar fármacos y causas reversibles
BAV de segundo grado Mobitz I (Wenckebach) El PR se alarga de forma progresiva hasta que se omite un QRS Si es asintomático, observar y corregir causas. Si da síntomas, manejarlo como bradicardia (la atropina puede ayudar) y considerar marcapasos si progresa
BAV de segundo grado Mobitz II PR fijo con caídas súbitas del QRS Alto riesgo de progresar a BAV completo: considerar marcapasos transcutáneo como puente si hay síntomas o tendencia a la inestabilidad, y coordinar con cardiología
BAV completo (tercer grado) Disociación AV: P y QRS independientes, con un ritmo de escape Preparar marcapasos (transcutáneo o transvenoso) según recursos, buscar causas reversibles y coordinar con UCI o cardiología
Ritmo de la unión QRS angosto, P ausente o retrógrada, frecuencia de 40–60 Buscar la causa y monitorizar

El Mobitz II y el BAV completo no se toman a la ligera aunque el paciente esté estable. Tienen alta probabilidad de progresión, y conviene considerar un marcapasos precoz.

Si el patrón no está claro, se obtiene un ECG de 12 derivaciones. Se revisan el PR, la relación entre la P y el QRS, las pausas y el ancho del QRS, y además los fármacos, el potasio y el magnesio, la temperatura y la oxigenación. Si aparecen síntomas o hipoperfusión, se trata como bradicardia sintomática.

Causas que se buscan siempre

Tratar el ritmo gana tiempo; corregir la causa, cuando es reversible, lo resuelve. Las causas que hay que buscar son:

  • Fármacos: betabloqueadores, calcioantagonistas (verapamilo, diltiazem), digoxina, antiarrítmicos (amiodarona, sotalol) y clonidina, entre otros.
  • Isquemia o infarto, sobre todo el de pared inferior, y enfermedad del sistema de conducción. En el infarto inferior las bradiarritmias pueden ser transitorias; aun así, si hay hipoperfusión, se tratan como sintomáticas.
  • Hiperkalemia y otros trastornos electrolíticos. La hiperkalemia puede simular un bloqueo AV o producir ritmos de escape; si se sospecha, el potasio se corrige de urgencia.
  • Hipoxia o insuficiencia respiratoria.
  • Hipotermia e hipotiroidismo.
  • Aumento del tono vagal: vómitos, dolor, maniobras vagales o deportistas.
  • Miocarditis o enfermedades infiltrativas, como la sarcoidosis, en contextos seleccionados.
  • Hipoglicemia: menos frecuente, pero hay que considerarla si hay alteración de conciencia.

Errores frecuentes en el manejo de la bradicardia sintomática

  • Tratar la cifra del monitor y no al paciente: en una bradicardia asintomática y estable se busca la causa y se monitoriza; no se persigue la frecuencia.
  • Insistir con atropina en un Mobitz II o en un BAV completo con QRS ancho, y retrasar el marcapasos.
  • Dar atropina a un paciente con trasplante cardíaco.
  • Pasar de 3 mg de atropina en total.
  • Calcular la epinefrina por kilo. En la bradicardia su referencia es una dosis fija en mcg/min, mientras que la dopamina sí va en mcg/kg/min.
  • Iniciar una catecolamina sin corregir antes la hipovolemia.
  • Instalar un marcapasos transcutáneo sin analgesia ni sedación cuando el paciente las necesita.
  • Dar por resuelto un Mobitz II «estable» sin evaluación por cardiología.
  • Olvidar la causa: un betabloqueador, una hiperkalemia o un infarto inferior.

Cómo lo resuelve MediGuide

En la pestaña Urgencias de MediGuide, el Interpretador de arritmias pregunta primero si en el monitor predomina una taquicardia o una bradicardia, y en la rama de bradicardia, si hay inestabilidad hemodinámica. Si la hay, el resultado reúne el manejo inicial, los protocolos de administración (atropina, marcapasos transcutáneo y catecolamina en infusión), las causas a corregir y las señales de alarma. Si el paciente está estable, pide elegir el patrón del ECG, con la opción «No estoy seguro». Al tocar atropina, dopamina o epinefrina se abre su ficha, que avisa que su uso es exclusivo en urgencias o en un entorno monitorizado y muestra las contraindicaciones antes de la dosis de referencia. Para las frecuencias rápidas, el mismo módulo sigue el camino que describimos en taquicardia en urgencias.

Referencias

  1. Wigginton JG, et al. Part 9: Adult Advanced Life Support: 2025 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation. 2025;152.
  2. American Heart Association. Algoritmo de bradicardia con pulso del adulto, 2025 (versión accesible, en inglés).
  3. Resuscitation Council UK. Adult advanced life support guidelines. Guías 2025.
  4. Kusumoto FM, et al. 2018 ACC/AHA/HRS Guideline on the Evaluation and Management of Patients With Bradycardia and Cardiac Conduction Delay. Circulation. 2019;140(8).

En la app MediGuide

Interpretador de arritmias

Taquiarritmias y bradiarritmias, paso a paso, en tu teléfono. Primero pregunta qué predomina en el monitor y si hay inestabilidad hemodinámica; después, el ancho del QRS y la regularidad en la taquicardia, o el patrón del ECG en la bradicardia. Termina en una conducta sugerida, con las advertencias de cada escenario y su bibliografía.

  • Toca un fármaco y ves su ficha: uso, cuándo evitarlo y dosis de referencia (AHA 2025).
  • Si el fármaco no conviene en ese contexto, como en una preexcitación, te lo advierte y no muestra la dosis.
  • Sin cuenta y sin conexión a internet.

La versión para Android está en prueba cerrada en Google Play, y la de iPhone y iPad, en preparación para la App Store. Al salir a la venta tendrá pago único, sin suscripción.

Ficha de la adenosina en el Interpretador de arritmias de MediGuide: cuándo evitarla y su dosis de referencia por escenario
Una ficha de fármaco, la de adenosina: cuándo evitarla y su dosis de referencia por escenario.

Disclaimer clínico: MediGuide es una herramienta de apoyo clínico y educativo, elaborada por su autor sin revisión por pares externa. No reemplaza el juicio médico, la evaluación individual del paciente, la supervisión docente ni los protocolos institucionales. Las dosis, tratamientos y decisiones urgentes deben validarse según el contexto clínico local. Si encuentras un error, escribe a soporte@mediguide.cl.

Desplazamiento al inicio